miércoles, 8 de octubre de 2014

HATHA YOGA

Hatha Yoga
Es el método de yoga más conocido y significa “Sol y Luna”, lo que quiere decir que la unión de los opuestos conducen a la vitalidad y a la paz mental.

El Hatha Yoga se preocupa menos de la cantidad de movimientos que de su calidad. Mediante la combinación sistemática de unas posturas precisas y sostenidas con concentración mental y respiración profunda la mente se calma y el cuerpo se refresca. A su vez. Esto conduce a que el espíritu se tranquilice, con lo que llegaremos a estar no solo más sanos sino también más tranquilos.

Beneficios del Hatha yoga

Aunque se sabe desde hace mucho tiempo que el yoga tiene un efecto relajante sobre la mente, son pocas las personas que conocen los mecanismos fisiológicos que lo hacen posible. La tensión, la ansiedad y el nerviosismo conducen a la segregación de hormonas que aumentan el estrés, que da lugar  al nerviosismo, a la respiración entrecortada y a la tensión muscular, o enfermedades como la fibromialgia. Estas reacciones, también refuerzan a su catalizador, la rabia contenida o el miedo, cerrando, así,  el círculo vicioso. El Hatha Yoga es un poderoso agente que contrarresta esta pauta negativa porque es capaz de romper el ciclo y contribuye a devolver la calma a nuestra agitada mente.

Cosas tan valiosas como la paz mental, la alegría y la armonía interna son difíciles de encontrar en el mundo de hoy, lleno de prisas y preocupaciones. A esto se une el exceso de trabajo que está socialmente bien visto. Los momentos de tranquilidad de ven inundados de citas pendientes, responsabilidades y agitación mental. En esta situación, las personas ocupadas anhelan disponer de la libertad que va unida a la tranquilidad del espíritu, pero no acaban de dar el paso para frenar el ritmo, relajarse y atender a sí mismos. El Hatha Yoga nos ayuda a calmar la mente para restablecer la conexión con esa paz interior. Hallamos así una menor emocionalidad que va más allá de la secuencia de posturas que hayamos realizado. El ajetreo mental remite a medida que vamos profundizando en las sesiones. Nuestro espíritu deja de verse invadido por el agotamiento, el miedo y la ansiedad. Nos sentimos serenos y con la preocupación que caracteriza a los niños.


A continuación te presentamos una panorámica general de los tres sencillos pasos de este método de yoga:
  1. Centrar la atención. Al hacerlo mejorarás tu capacidad de concentración y relajarás tu mente. De esta manera conseguirás cultivar una conciencia más aguda sobre las acciones de tu cuerpo.
  2. Ejecutar las posturas. Al practicar una postura de yoga o una serie de posturas, te centras en una zona concreta de tu cuerpo. Y, al igual que un agricultor se sirve de la ley de la gravedad para regar los diferentes surcos de su huerto, tú cambias de postura para irrigar los diferentes órganos de tu cuerpo.
  3. Liberar la experiencia. Con ello me refiero a aceptar lo que has hecho, tal y como está hecho. Esto permite que se manifiesten los beneficios al máximo, lo cual refuerza la práctica sucesiva de las sesiones.
El Yoga Hatha aborda aspectos frecuentes de tu vida de hoy, poco tiempo, poca flexibilidad corporal, y una mente difícil de tranquilizar. Proporciona, además, un orden lógico de asanas, permitiendo suficiente variedad sin alejarse de los resultados deseados, esto es: el máximo beneficio en el mínimo tiempo posible.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Principios Básicos de Entrenamiento Funcional

 Nuestro equipo de profesionales formado por Kinesiologos, Profesores de Educacion Fisica, Preparadores Fisicos e Instructores en Entrenamiento Funcional se encuentran certificados en Entrenamiento Funcional IHP.

Nos preocupamos por la biomecanica del gesto deportivo, la calidad del movimiento y desbalances musculares, teniendo en cuenta que todos nuestros movimientos son unidades funcionales.
Nuestro objetivo es atender a las necesidades kinesicas y de entrenamiento de las personas que buscan una propuesta innovadora y con resultados efectivos


Entrenamiento Funcional
La evolución en el fitness es constante, y cada día aparecen nuevas técnicas de entrenamiento y realización de rutinas. Muchas de estas modas son pasajeras y duran poco, pero existe una nueva forma de hacer deporte que está causando furor entre un sector, se trata del entrenamiento funcional, una forma de adaptación de los entrenamientos a la realidad de cada persona. Una técnica que deriva de las rutinas utilizadas por los fisioterapeutas en sesiones de rehabilitación que cada vez cobra más vida en nuestros gimnasios.

En este post vamos a acercar simplemente los principios básicos de este entrenamiento para comenzar a conocerlo, ya que el entrenamiento funcional es algo más complejo de lo que a priori parece. Con este tipo de entrenamiento lo que se intenta es realizar ejercicios y movimientos lo más parecido posible a las posturas y rutinas que realizamos en nuestro día a día. Lo que se quiere es trabajar los músculos mediante la imitación de nuestra cotidianidad, para ello cada rutina funcional va a estar focalizada para cada persona y sus características concretas.

A la hora de llevar a cabo las rutinas en el entrenamiento funcional lo que se utilizará será nuestro propio peso así como aparatos específicos que nos permitan realizar con total normalidad las diferentes rutinas. Todos los ejercicios del entrenamiento funcional imitan los movimientos cotidianos que realizamos al trabajar, movernos, levantar un peso… Este entrenamiento lo que busca es la utilidad para el usuario, ya que en nuestra vida no somos atletas ni deportistas de élite, por lo que la filosofía de este entrenamiento se centra en que a la hora de ejercitar los músculos esto nos sirva para algo, mejorar nuestro día a día y con él los hábitos de vida.
El entrenamiento funcional lo que hace es trabajar los músculos de manera diferente, ya que permite movimientos en los tres planos espaciales, al igual que los movimientos que realizamos de forma cotidiana, en contra de los ejercicios más convencionales de fitness que trabajan los diferentes músculos en un plano fijo cada vez. Esta naturalidad en el movimiento es lo que hace especial a este tipo de entrenamiento. A causa de esta libertad de movimiento es importante que controlemos a la perfección las diferentes rutinas funcionales, ya que si no lo hacemos bien podemos lesionarnos al implicar tantos músculos en cada movimiento.


Lo que se pretende con este tipo de entrenamiento es ganar estabilidad corporal, mejorar la postura en todos los aspectos y así prevenir posibles lesiones derivadas de posturas arriesgadas. Al realizar movimientos naturales lo que haremos será enfatizar y mejorar las habilidades naturales del cuerpo para moverse en cada situación. Es una forma de entrenamiento muy recomendable para todos, pues nos ayudará a mejorar poco a poco.




martes, 23 de septiembre de 2014

¿ QUE ES EL ENTRENAMIENTO METABÓLICO?

Este tipo de entrenamiento reúne dos características de suma importancia en la vida moderna: RAPIDEZ Y EFECTIVIDAD. Estos dos conceptos no son para nada despreciables a la hora de decidirse a realizar actividad física, principalmente porque hoy, más que nunca, se busca ahorrar tiempo y obtener prontos resultados. 
Es un conjunto de reacciones químicas, las cuales se producen en las distintas células del cuerpo. El metabolismo se encarga de transformar los alimentos que ingerimos en energía, la cual se utiliza para realizar cada una de nuestras actividades diarias. Estas reacciones, reguladas por determinadas proteínas, son muchas y se dan de manera simultánea, con el fin de lograr un correcto funcionamiento del organismo. Dichos procesos se producen desde el primer hasta el último día de nuestras vidas. 
Por entrenamiento metabólico entendemos todo aquel ejercicio desarrollado con la finalidad de elevar temporalmente la tasa metabólica y, por tanto, el consumo calórico. Resulta determinante entender que todo entrenamiento o plan de ejercicios cuenta con un efecto térmico residual, también llamado EPOC (Excess Post exercise Oxygen Consumption), que no es más que el consumo calórico derivado de la recuperación del propio entrenamiento. Este sobreconsumo puede llegar hasta el 10% de nuestra tasa metabólica y alargarse hasta 72 horas en función de laintensidad y naturaleza del ejercicio realizado. Es por ello que resulta demasiado simple y alejado de la realidad valorar un entrenamiento en función del consumo calórico durante el propio entrenamiento o de donde provengan estas calorías, al igual que resultaría ridículo pensar que para obtener los resultados deseados tan solo importa aquello que realicemos dentro del gimnasio sin importar el resto del día.

Respecto a este tipo de entrenamiento, tiene la particularidad de combinar ejercicios compuestos, uno tras otro, sin descanso o con pausas breves entre cada uno de ellos, con el objetivo de acelerar el proceso metabólico y promover la quema de calorías de manera más eficaz. 
Los ejercicios se realizan a la mayor intensidad que la persona pueda y esto hace que el ritmo cardíaco aumente de manera radical, favoreciendo la aceleración metabólica. Así se logran mejores resultados en períodos de tiempo más cortos, con el agregado de que nuestro organismo seguirá quemando calorías hasta un máximo de 72 horas, posteriores a la actividad.



Generalmente el entrenamiento metabólico utiliza ejercicios multiarticulares o básicos (como una sentadilla o una extensión de brazos), para así involucrar una mayor cantidad de musculatura, que derivarán en una serie innumerable de reacciones en todo el organismo. Los ejercicios denominados aislados (como una máquina específica para cuádriceps) no son tenidos en cuenta en este método. A mayor cantidad de músculos implicados, más energía requerida y mayor aceleración del metabolismo. 



La intensidad aplicada a este tipo de actividad derivará en una mayor demanda de oxígeno por parte de los músculos implicados, dato fundamental para la quema de calorías en rangos de tiempo mucho menores (se pueden quemar hasta 500 calorías en 30 minutos) . Por otra parte, el entrenamiento metabólico aumenta la capacidad cardiovascular y la producción hormonal que promueve la pérdida de grasa.